La soja es un alimento de los denominados polivalentes, y del que se obtiene gran cantidad de diversos productos como la harina, rica en proteínas y empleada en panadería y pastelería; aceite de soja, una buena fuente de grasas piliinsaturadas, especialmente de ácido linolénico; lecitina, muy importante en el control del colesterol en la sangre y en el metabolismo de las grasas del cuerpo (se utiliza como complemento dietético para quienes presentan problemas de hipercolesterolemia); bebida de soja, muy destacable al no presentar lactosa, caseínas, vitamina B12, grasas saturadas ni colesterol en comparación a la leche de vaca que sí la posee, es muy utilizada en situaciones de asma crónica y otras afecciones respiratorias ya que no aumenta el lácteo ni espesa las mucosidades como lo hace la leche de vaca, y mejora el bienestar del enfermo; tofu o cuajado de soja, de aspecto similar al queso es rico en proteínas, bajo en grasas y de fácil digestión, contiene vitaminas B y E, y minerales como el hierro, calcio, potasio y fósforo, se puede utilizar batido o troceado para obtener salsas y patés; tamari, salsa elaborada a partir de soja trigo y sal, es rica en sodio y presenta gran cantidad de ácido glutámico, realza mucho el sabor de canes, vegetales y pescados; tempeh, derivado fermentado, compacto y rico en proteínas, grasas insaturadas, minerales y vitaminas; y brotes de soja, muy sabrosos y tiernos, se utilizan en ensaladas y poseen vitamina C y enzimas, de muy fácil digestión.

